Mawi: La startup que quiere sacar a la construcción de Excel y WhatsApp


Sergio Monge lleva años construyendo tecnología. Primero desde una agencia de software que trabajaba con startups y empresas de Estados Unidos. Después, colaborando con compañías como PedidosYa, donde empezó a acercarse más al ecosistema tecnológico latinoamericano.
Pero Mawi no comenzó como software para construcción. La primera versión de la empresa era un marketplace para conectar personas que ofrecían servicios para el hogar con clientes finales.
Y aunque el producto empezó a crecer, había algo que no terminaba de funcionar: márgenes pequeños, mercados limitados y demasiada complejidad operativa. El verdadero insight apareció después.
Mientras trabajaban con pequeñas constructoras y proyectos de remodelación, Sergio y su equipo empezaron a notar un patrón que se repetía prácticamente siempre: sobrecostos, retrasos y muy poca claridad financiera sobre lo que estaba pasando dentro de cada proyecto. Ahí nació Mawi.
Hoy la startup construye una plataforma financiera para constructoras que busca reemplazar procesos que todavía viven en Excel, WhatsApp y llamadas telefónicas.
Mawi no empezó como software para construcción. ¿En qué momento hicieron el pivot?
Empezamos en 2020 con un marketplace de servicios para el hogar. Conectábamos personas que hacían limpieza, jardinería, lavado de carros y otros servicios con clientes finales. El producto funcionó bastante bien y llegamos a mover cientos de servicios.
Pero rápidamente nos dimos cuenta de algo: estábamos en un mercado demasiado pequeño y con márgenes muy bajos. Entonces hicimos un primer pivot hacia proyectos más grandes:
● Remodelaciones
● Arquitectura
● Construcción menor.
Y ahí apareció el verdadero problema. Prácticamente todos los proyectos tenían sobrecostos y retrasos. Entonces empezamos a preguntarnos: ¿por qué nadie estaba ayudando a estas empresas a controlar realmente sus finanzas y sus presupuestos?
Ese fue el primer chispazo de lo que hoy es Mawi.
¿Qué es hoy Mawi?
Hoy Mawi es un sistema operativo financiero para constructoras. La plataforma ayuda a empresas de construcción a controlar presupuestos, compras, materiales, pagos y subcontratos en tiempo real para evitar sobre costos y mejorar la rentabilidad de los proyectos.
La idea es simple: que las constructoras puedan entender exactamente qué está pasando financieramente dentro de cada obra. Porque en construcción normalmente los problemas aparecen demasiado tarde.
Cuando ya existe un sobre costo importante o cuando el proyecto ya se salió de tiempo. Lo que hacemos es conectar toda esa operación financiera con el presupuesto original para que puedan tomar decisiones mucho antes.

¿Qué tan difícil ha sido cambiar hábitos en una industria que todavía vive mucho en Excel y WhatsApp?
Al inicio fue durísimo. Nosotros veníamos del mundo software y queríamos construir un producto súper automatizado donde el cliente entrará solo, pagará solo y se onboardeará solo.
Pero llegamos a una industria donde muchas empresas todavía operan principalmente con Excel, WhatsApp y correo. Entonces entendimos algo importante: no podíamos obligar al usuario a cambiar completamente su forma de trabajar de un día para otro.
Teníamos que construir alrededor de las herramientas que ya conocían. Por eso hoy WhatsApp, Excel y correo están integrados dentro de Mawi. Y algo interesante es que el AI cambió muchísimo la mentalidad del mercado.
Hace algunos años costaba convencer a las empresas de usar tecnología. Hoy los clientes son mucho más exigentes. Ahora esperan automatización, velocidad y experiencias mucho más fluidas. Y eso ha acelerado muchísimo la adopción.
¿Quién es hoy el cliente ideal de Mawi?
Nuestro cliente ideal es una constructora mediana. Normalmente empresas que manejan proyectos habitacionales o comerciales y que tienen entre tres y diez personas administrando operación y finanzas.
La mayoría todavía trabaja principalmente desde Excel y WhatsApp. Y eso es algo que se repite en prácticamente toda Latinoamérica.
Hoy tenemos clientes en más de diez países y los problemas son muy similares:
● Falta de visibilidad financiera
● Presupuestos desactualizados
● Pagos desordenados
● Poca trazabilidad.
México es hoy nuestro mercado de mayor crecimiento.
Dijiste algo interesante: el AI cambió las expectativas de los clientes. ¿Cómo lo estás viendo?
Antes hablábamos mucho de que construcción era una industria rezagada tecnológicamente. Pero con AI hubo un cambio muy fuerte.
Hoy los clientes esperan experiencias mucho más fluidas. Están acostumbrados a usar Uber, Airbnb o plataformas súper bien diseñadas en su vida diaria, y empiezan a exigir lo mismo en el trabajo.
Entonces cualquier pequeño error o fricción se vuelve mucho más visible. Y eso, aunque es exigente para nosotros, también es muy bueno porque eleva muchísimo el estándar de producto. Creo que AI ayudó a acelerar un cambio cultural que probablemente habría tardado muchos más años.
¿Qué viene para Mawi este año?

Nuestro objetivo es convertirnos en el sistema operativo financiero de la construcción en Latinoamérica. Y para llegar ahí estamos trabajando en dos cosas importantes.
La primera es devolverle más inteligencia financiera a nuestros clientes. Hoy ya procesamos miles de millones de dólares en presupuestos y eso nos permite empezar a generar información histórica mucho más valiosa para las constructoras.
Por ejemplo:
● Cuánto cuesta construir en ciertas ciudades
● Cómo cambian los costos
● O cómo se comportan ciertos tipos de proyectos.
Y la segunda es mover dinero directamente desde la plataforma. Hoy muchas constructoras todavía hacen pagos manuales a proveedores o subcontratistas fuera del sistema. Nuestra visión es integrar capacidades fintech dentro de Mawi para que todo ocurra desde un solo lugar.
¿Qué has aprendido fuera del trabajo que hoy te sirve como emprendedor?
El triatlón. Me ha enseñado muchísimo sobre ritmos, descanso y exigencia. En el deporte entiendes rápido que no puedes ir todos los días al máximo. También necesitas recuperación, consistencia y competir con personas mejores que tú para crecer.
Y creo que eso aplica muchísimo para construir una empresa. Hay momentos donde tienes que apretar durísimo y exigir mucho al equipo, pero también hay momentos donde necesitas bajar revoluciones, descansar y refrescar ideas. El deporte me ayudó mucho a entender esos ciclos.
La construcción todavía vive en Excel
Durante años la industria de construcción en Latinoamérica ha operado con procesos fragmentados, presupuestos difíciles de controlar y decisiones financieras que muchas veces llegan demasiado tarde. Ahí es donde Mawi está intentando construir.
No solo como software financiero, sino como una capa operativa que ayude a constructoras medianas a entender mejor sus proyectos y eventualmente mover dinero desde un solo lugar. Y quizás parte de la oportunidad aparece justamente ahí.
Porque mientras otras industrias ya completaron su transición digital hace años, gran parte de la construcción todavía sigue funcionando desde Excel, WhatsApp y llamadas.
Entrevista realizada por: Eduardo Hernández, Head de Startup Avenue en Volcano Summit y Partner en Leapstart, donde impulsa el crecimiento de startups y el desarrollo del ecosistema emprendedor.
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